Fuente: Educación Inicial - Recomendado por Margarita Petersen
«La curiosidad innata de los niños es el valioso motor que los mueve a explorar con atención plena todo aquello con lo que tropiezan, lo que aparece en su camino. Los paisajes naturales ofrecen una gran variedad de atracciones a estos pequeños exploradores que pueden contemplar con asombro: cuando una catarina con sus colores intensos camina por una hoja, o las ondas que se producen cuando lanzan una pequeña piedra a un charco o a un lago, los largos momentos que pueden pasar jugando con la arena de la playa y cualquier objeto a su alcance para llenarlo con este interesante material, y que decir de la alegría que aparece en su rostro cuando aparece el arcoíris con todo su esplendor.
Sus sentidos se encuentran abiertos y listos para ser llenados con todos esos estímulos que la naturaleza les ofrece: olores, colores, texturas, tamaños, ruidos; nadie como ellos para apreciar y valorar esas experiencias que muchos hemos pasado por alto o que la prisa de la vida ya no nos permite detenernos a admirar.
Los niños descubren cosas nuevas cada vez que interactúan con espacios variados, con animales diferentes; nutramos esa curiosidad e imaginación y disfrutemos con ellos cada vez más tiempos de convivencia en espacios naturales que a todos nos inspiren y nos permitan hacer un alto para apreciar lo que existe».
Conoce los beneficios que tiene para los niños el tener contacto con la naturaleza, te invito a seguir leyendo...

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